No diré que aprendí a esperar, porque eso será un reto del 2014 (y seguro de posteriores), pero aprendí a desesperarme menos o tal vez solo a tolerarme más..
Aprendí que si fracasé, el éxito se disfruta durante más tiempo, entonces es cuando valoro más mis propias acciones.
Reaprendí la humildad que todos debemos practicar, recordé que Dios nos creó y que no se equivoca al hacernos como somos, solo debemos dejarnos guiar cada vez que lo queremos soltar.
Aprendí que para que mis sueños y los sueños de quienes viven conmigo se cumplan, debemos trabajar juntas para cumplir cada sueño. A veces, por añadidura se cumplirán los propios..
Aprendí, que aunque tengo miedo de una adolescencia inminente, el amor lo podrá todo.
El amor, los problemas, los éxitos, la amistad, los regaños, las cartulinas con sueños hechos a mano, las disculpas, los errores no fatales y una pizca de un perro, fueron un poquito de todo lo que me HIZO este año.
Y con toda la felicidad que me da todo ello, empezaré el 2014. Año con el que las cosas seguirán pasando para abrirnos paso.
A todos: Gracias por ser parte de mi vida!



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